Fomentar la salud de mujeres y adolescentes

Las mujeres de la ciudad sufren más precariedad laboral, con menores salarios, una contratación a tiempo parcial muy superior a la de los hombres y una mayor carga del trabajo doméstico. Asimismo, la pobreza recae en las mujeres y sobre todo en las mujeres con cargas familiares y en familias monoparentales, que tienen peor salud mental, peor salud percibida y peores conductas relacionadas con la salud, que las mujeres con hijos y con pareja.

Por otra parte, en Barcelona en el año 2013, el 73% de los embarazos en mujeres adolescentes terminaron en una interrupción voluntaria del embarazo, lo que indica que eran embarazos no deseados. El 27% restante dio lugar a nacimientos; aunque una parte de estos también eran de embarazos no previstos. Los embarazos en mujeres adolescentes son más frecuentes en mujeres de clases sociales y barrios más desfavorecidos.

Para revertir ambas situaciones proponemos:

  • Introducir la paridad para feminizar la política y los puestos de responsabilidad en el Ayuntamiento.

  • Proporcionar servicios como guarderías, becas comedor en las escuelas y actividades extraescolares.

  • Crear una cobertura universal de las actividades de educación afectivosexual, adecuándola al currículo educativo de las guarderías, de la educación primaria y de la secundaria obligatoria.

  • Aumentar la atención personalizada en la adolescencia y la juventud de la ciudad en temas de prevención del embarazo, de enfermedades de transmisión sexual, de aborto y de todos aquellos aspectos de la sexualidad propios de esta etapa vital.

  • Mejorar la cobertura de programas comunitarios de prevención del embarazo en la adolescencia en los barrios más desfavorecidos de la ciudad para disminuir las desigualdades.

 

Tipo Modelo de ciudad: 
Ciudad para la vida
Tema: 
Acción social y comunitaria
Educación
Género
Salud