Crear una oficina municipal anticorrupción y auditoría de los costes y las deudas municipales

La corrupción es una lacra que atenta contra el bien común, genera privilegios para unos pocos y supone un malbaratamiento de los recursos públicos. Para hacerle frente son necesarios mecanismos de denuncia que permitan una actuación ágil, rápida y eficaz, y órganos independientes del poder político y económico. Para desarrollarlos, proponemos:

  • Crear una oficina anticorrupción municipal con dos funciones principales: por un lado, gestionar un sistema de denuncias anónimas y ordinarias de la ciudadanía y del personal del Ayuntamiento, como ya hace en el ámbito europeo la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF); y por el otro, coordinar un sistema de auditoría interna orientada a detectar debilidades del sistema de funcionamiento del Ayuntamiento y de sus entidades y empresas y que posibiliten actuaciones corruptas.

  • Dotar esta oficina de competencias para hacer seguimiento de todos los procesos susceptibles de sufrir situaciones de corrupción: la selección de personal, la contratación pública, el otorgamiento de subvenciones, permisos y/o licencias, la actuación policial y las calificaciones urbanísticas, entre otras.

  • Dotar esta oficina de recursos humanos y materiales suficientes y de capacidad suspensiva para aturar los procesos que investigue, si procede.

  • Realizar una auditoría de los gastos y las deudas municipales, en especial de los procesos de contratación pública, para detectar posibles irregularidades, actuar contra las personas responsables y todas las que se hayan enriquecido ilícitamente, y tomar las medidas de revisión de procedimiento necesarias para evitar que se puedan repetir en el futuro.

Tipo Modelo de ciudad: 
Democracia abierta
Tema: 
Participación, transparencia y rendición de cuentas
Presupuestos y fiscalidad