Asegurar el derecho a la alimentación básica

Las dificultades para asegurar una alimentación básica y equilibrada han aumentado en la ciudad, sobre todo en las familias con niños y adolescentes en situación de pobreza y exclusión social. Por eso hay que garantizar el derecho a la alimentación adecuada durante todo el año articulando, con criterios compartidos y de manera coordinada, actuaciones de iniciativa municipal y las que ya llevan a cabo las entidades sociales. En este sentido, es necesario:

  • Reforzar la política complementaria de becas comedor durante el curso escolar para asegurar que todos los niños que lo necesitan reciban ayudas suficientes puntualmente y cubriendo el 100% del coste en los casos en que sea necesario.

  • Mantener los servicios de comedor en los institutos de secundaria, independientemente del tipo de jornada.

  • Mejorar la aplicación de los protocolos de detección de malnutrición.

  • Reforzar las becas para los servicios de alimentación en las escuelas infantiles municipales y otros servicios educativos para la primera infancia como espacios familiares.

  • Asegurar comidas equilibradas y asequibles durante las vacaciones escolares y siempre en un entorno educativo de centros socioeducativos, "casals" y colonias.

  • Reforzar las actuaciones en alimentación para las personas mayores como las comidas en compañía y las comidas a domicilio.

  • Ampliar los canales normalizados de distribución social de alimentos que no estigmatizan como la tarjeta solidaria de alimentos, para el conjunto de la población que lo requiera.

  • Reforzar la cooperación con empresas alimentarias, mercados y supermercados para mejorar en el aprovechamiento de los alimentos de manera socialmente responsable.

Tipo Modelo de ciudad: 
Derechos básicos
Tema: 
Derechos humanos, civiles y sociales
Envejecimiento
Infancia
Pobreza y exclusión
Salud