Comunicado sobre los hechos acontencidos a raíz del desalojo del Banco Expropiado

Desde el 2012, el Banco Expropiado ha sido un punto de encuentro de entidades y de participación de vecinos y vecinas del barrio que lleva a cabo proyectos sociales, culturales y formativos. Ha sido un claro ejemplo de convivencia y de participación que ha llenado un espacio vacío para llenarlo de vida. 

Creemos que este tipo de iniciativas contribuyen a la transformación social necesaria en los tiempos actuales. Barcelona en Comú se opone y denuncia el modelo de desarrollo urbano especulativo que permite mantener espacios vacíos sin función social, cuando hay una demanda por parte de colectivos muy diversos para desarrollar actividades sociales, culturales o comerciales que enriquecen el tejido de nuestros barrios. Por este motivo reconocemos la tarea de los numerosos espacios autogestionados de nuestra ciudad y estamos a favor de iniciativas mediante las cuales los vecinos y vecinas enriquecen los barrios con solidaridad y apoyo mutuo.

El Ayuntamiento de Barcelona ha mantenido conversaciones con el Banco Expropiado desde el inicio de la legislatura: primero para acordar poner fin al pago de alquiler de 66.500 €  anuales que efectuaba el anterior gobierno de CiU de espaldas al mismo colectivo y sin que el mismo lo quisiera. El gobierno municipal actual se ha prestado para mediar entre el colectivo y la propiedad del inmueble y siempre ha estado dispuesto a buscar espacios alternativos en el que desarrollar el proyecto. Propuestas que fueron rechazadas legítimamente por la asamblea del Banco Expropiado, que por razones políticas no acepta ninguna mediación con la administración.

El desalojo del Banco Expropiado responde a una petición de un particular que se ejecuta por parte de los Mossos d'Esquadra por orden judicial, siguiendo también órdenes del Departamento de Interior de la Generalitat.

Rechazamos las diversas muestras de violencia que se han dado en Gràcia estos días. Asimismo mostramos preocupación por algunas imágenes que han circulado por redes, así como por el testimonio de algunos periodistas que apuntan a una desproporción en la utilización de la fuerza.

Al mismo tiempo, instamos a la Generalitat a que asuma una gestión responsable del conflicto que evite escaladas. Mientras tanto, el Ayuntamiento se sigue poniendo a disposición de toda mesa de diálogo que sea necesaria para buscar una solución alternativa para que se puedan seguir desarrollando las actividades del colectivo.