Barcelona En Comú reclama a la Generalitat que no se eliminen nuevos recursos educativos para atender la diversidad y combatir las desigualdades en los centros educativos

El eje de educación de Barcelona En Comú quiere expresar su indignación ante el anuncio hecho hoy por el Departamento de Enseñanza, en el que se informa de la retirada de nuevos recursos para atender las necesidades educativas de los centros de alta complejidad, así como para mejorar las condiciones de implantación de un modelo de escuela inclusiva. La situación de crisis y de presión que viven muchas escuelas e institutos de nuestra ciudad está resultando a estas alturas insostenible.

Los y las profesionales previstas iban dirigidos a reforzar el trabajo de los centros de entornos más empobrecidos, a fortalecer el apoyo de la inclusión de alumnado con discapacidades, y a mejorar las condiciones de escolarización de los centros que concentran el alumnado con más riesgo social y que, por lo tanto, más lo necesita.

La carencia de estos recursos inevitablemente conducirá al incremento de las desigualdades educativas en los barrios y entre centros. En otras palabras, acentuará las situaciones de degradación de la convivencia escolar y aumentará el riesgo de vulnerar el derecho a una educación orientada, tal como recoge la Ley de Educación de Cataluña, a “compensar las posibles desigualdades de origen social en el interior del sistema educativo y de abordar con garantías de éxito la integración escolar de todos los y las alumnas”.

Queremos manifestar todo nuestro apoyo y solidaridad a los y las profesionales de la educación que se han movilizado para defender la escuela pública. Una vez más, nos demuestran que son los auténticos pilares del sistema educativo público y de calidad que la ciudadanía reivindica de una forma ya mayoritaria. Ni la comunidad educativa – empezando por el alumnado, e incluyendo las familias y el profesorado –, ni la sociedad catalana, se pueden permitir no blindar en los presupuestos las medidas orientadas a combatir las desigualdades educativas, dejando a los centros públicos que más lo necesitan sin los apoyos educativos ya prometidos para dignificar la vida escolar de niños y adolescentes con menos oportunidades.

Por lo tanto, reclamamos al gobierno de la Generalitat de Cataluña que de un paso atrás en su pretensión de eliminar estas nuevas dotaciones previstas para el curso 2016-2017. A pesar de las dificultades presupuestarias, pedimos que el gobierno priorice la educación pública y lleve a cabo una modificación de crédito específico que permita asegurar los recursos previstos, para combatir la pobreza infantil desde los centros educativos y atender adecuadamente las necesidades educativas especiales. Queremos la parte que nos corresponde de los 221 millones previstos para esta financiación.