Barcelona en Comú celebra que se haga justicia en Bolivia: Jeanine Añez condenada a 10 años por el golpe de Estado, junto a los responsables militar y policial

Barcelona en Comú celebramos el fallo de la justicia boliviana que, este 11 de junio, ha sentenciado a 10 años de prisión a la ex-senadora Jeanine Añez, al ex-comandante de las Fuerzas Armadas, William Kaliman, y al ex-comandante de la Policía, Vladimir Yuri Calderón, como responsables del golpe de Estado posterior a las elecciones celebradas en el país el 20 de octubre de 2019.

Consideramos que la sentencia contra Jeanine Añez es un hito histórico y un paso en la lucha contra la impunidad en Bolivia y para que todas las víctimas del golpe obtengan justicia y reparación. La sentencia refuerza el Estado democrático de derecho y deja claro que se juzgará debidamente a cualquiera que vulnere la Constitución y los reglamentos de la Asamblea Legislativa Plurinacional.

En este sentido, la sentencia abre la posibilidad de juzgar a los autores materiales e intelectuales del golpe de Estado, así como a los que incitaron a perpetrar violaciones de los derechos humanos durante la dictadura de Añez. Por el momento, otros 4 miembros de las Fuerzas Armadas también han sido condenados a penas de prisión de entre 2 y 4 años por incumplimiento de deberes.

No podemos olvidar que fueron los grupos opositores de la derecha quienes instalaron en la sociedad boliviana la idea de que la victoria de Evo Morales en las elecciones de 2019 fue fraudulenta. Y que este argumento, que se ha demostrado falso, fue sustentado sibilinamente por Luis Almagro, secretario general de la OEA (Organización de los Estados Americanos), desencadenando una ola de violencia política nacional. Se incendiaron Tribunales Departamentales, amenazaron y agredieron a autoridades y a dirigentes del MAS-IPSP, y secuestraron y dieron ultimátums a sus familiares, a muchos de los cuales les incendiaron sus casas.

A partir de aquí, el 9 de noviembre de 2019 se amotinaron las fuerzas policiales y al día siguiente la cúpula de las Fuerzas Armadas ‘sugirió’ al presidente Evo Morales, elegido democraticamente, que renunciara, haciendo efectivo un golpe de Estado civil y militar.

El posterior régimen de Añez fue altamente represivo y profundamente racista, y perpetró ataques a la población en Huayllani, Sacaba, Senkata, El Pedregal, Ovejuyo, Montero, Yapacani y Betanzos, dejando un saldo de 38 muertos, más de 800 heridos, la detención arbitraria de más de 1.500 personas, muchas de ellas torturadas, y la humillación y vejación de mujeres indígenas.

En conclusión, consideramos que esta sentencia histórica demuestra que Añez avasalló el orden constitucional boliviano y llegó al poder a través de un golpe de Estado, dejando claro al mundo que este tipo de actuaciones no pueden volver a repetirse. Significa un primer paso, porque todavía quedan juicios pendientes para la reparación de las víctimas, para que haya verdad y para que haya justicia. Y para que todas estas investigaciones judiciales puedan sacar a la luz las complicidades internacionales que hicieron posible el golpe, como en el caso del secretario general de la OEA, Luis Almagro, que validó esa actuación inconstitucional como ha destacado nuestro diputado en el Congreso español, Gerardo Pisarello, que participó como observador internacional en las elecciones de Bolivia y pudo comprobar en primera persona la arbitrariedad del Gobierno en ese momento, siendo objeto de amenazas y hostigamiento junto al resto de la misión de observadores.