Barcelona apuesta por la gestión pública del agua

Por primera vez, una amplia mayoría del Pleno del Ayuntamiento de Barcelona está a favor de acabar con el modelo privado de la gestión de un servicio público cómo es el agua. Para Barcelona En Comú el agua es un derecho humano, un servicio esencial y un bien común y la mejor manera de gestionarla es de forma pública y democrática.

Barcelona En Comú presentó el pasado viernes 25 de noviembre a plenario una proposición para recuperar la gestión pública directa e integral del ciclo del agua, cumpliendo así con una de las promesas de nuestro programa electoral. Esta propuesta fue también una de las más votadas por la ciudadanía en el proceso de participación para la elaboración del Plan de Actuación Municipal (PAM).

Todos los grupos de izquierdas del Ayuntamiento de Barcelona votaron a favor de esta proposición, por lo que el consistorio recibe el aval de avanzar hacia la remunicipalización del servicio del agua en el ámbito metropolitano, que ahora está en manos de la sociedad mixta que controla la distribución en los 23 municipios del  Área Metropolitana de Barcelona (AMB) y de la cual es mayoritaria la empresa Agbar. El plenario aprobó también una proposición de la CUP Barcelona sobre el mismo tema.

Eloi Badia, regidor de Presidencia, Agua y Energía, manifestó el viernes que “hoy una mayoría absoluta ha votado más transparencia, ha votado más calidad del servicio, ha votado tarifas más ajustadas. Hoy es un momento histórico porque una mayoría del Plenario dice que las cosas tienen que cambiar”.

Ahorro para la ciudad y ahorro para el ciudadano

Según datos del Tribunal de Cuentas, la gestión pública es un 18% más barata, tiene un 23% menos de pérdidas e invierte un 18% más. Y una comparativa de las tarifas de los municipios catalanes apunta que la gestión privada es un 25% más cara que la pública.

Y este ahorro supondría, evidentemente, una reducción de las tarifas. Badia ha asegurado que, como mínimo, se podría rebajar un 10% el recibo del agua, unos 38,7 millones de euros, 29M€ de los beneficios Industriales y 9,7M€ del canon de conocimiento. “La mejor tarifa social es aquella que no incorpora gastos que no hacen falta, esta es una respuesta imperativa que tenemos que dar a los vecinos y vecinas que no pueden hacer frente a un recibo que ha subido un 85% los últimos 10 años”, ha añadido.

Este proceso de cambio que se inicia cuenta con precedentes que demuestran las mejoras que supone un servicio público 100%, en grandes ciudades como París, Berlín y Nápoles, pero también en otros más cercanas como Arenys de Munt o Montornès del Vallès.

Este es el principio de un camino que puede ser largo y complejo. Desde Barcelona En Comú seguiremos trabajando por la voluntad del servicio público y el interés general de la ciudadanía.