Ada Colau: "Barcelona En Comú propone un primer plan de choque para hacer frente a una situación que es de emergencia»

Barcelona En Comú ha presentado el Plan de Choque para los primeros meses de mandato. «Es un primer paso en la línea de recuperar la ciudad para todas las personas. Queremos recuperar el orgullo de ciudad, garantizando los derechos del conjunto de la ciudadanía; una ciudad en la que el Ayuntamiento proteja el bien común, una ciudad integradora y más democàtica», manifestó Ada Colau, portavoz de Barcelona En Comú.

«Ante una ciudad injusta y con desigualdades, ofrecemos un proyecto que pone en primer plano atender las necesidades de las personas y de los colectivos más vulnerables", dijo Ada Colau que fue la encargada de presentar el plan de choque conjuntamente con Gerardo Pisarello, coordinador de la redacción del Plan.

Colau ha explicado que este plan es el resultado de un intenso trabajo que, durante meses, ha recogido las impresiones de la ciudadanía, de expertos, de activistas, y de funcionarios municipales, partiendo de este diagnóstico: «Barcelona En Comú surge de una constatación: que esta ciudad tiene recursos, pero cada vez están peor repartidos", ha dicho Colau. En este sentido, lamentó que «cada vez tenemos una ciudad más precarizada, con más desigualdades y más empobrecida".

Ha defendido que las medidas presentadas suponen «un primer plan de choque para hacer frente a una situación que consideramos que es de emergencia», así como «un plan ambicioso, porque toca temas que son fundamentales y estructurales, pero es un plan perfectamente factible» . «Su aplicación depende única y exclusivamente de voluntad política", añadió.

Una aplicación, ha explicado la portavoz de Barcelona En Común, que serviría «para recuperar la ciudad para todas las personas, y para que el Ayuntamiento proteja el bien común y lidere frente a los intereses particulares y los grandes lobbys». «La mejor forma de estar orgullosos de nuestra ciudad es garantizando derechos y haciéndola más justa», concluyó Colau.

Plan de choque

Barcelona es una ciudad con suficientes recursos y llena de potencialidades, con un tejido social y una capacidad creativa excepcionales. Sin embargo, es una ciudad cada vez más polarizada, en la que mucha gente vive y trabaja en condiciones indignas.

Si esta brecha entre personas y barrios continúa creciendo, cada vez será más difícil hacer realidad el sueño de una ciudad integradora, cohesionada, que sea ejemplo para el resto de ciudades del mundo.

El Gobierno de CiU tiene una parte importante de responsabilidad en esta deriva mercantilizadora. Porque no ha tenido un proyecto propio de ciudad y porque ha favorecido intereses privados que poco tienen que ver con el bien común. En los últimos tres meses, en realidad, el Gobierno está intentando hacer de manera a menudo improvisada lo que no ha hecho en 3 años.

Barcelona En Comú quiere gobernar para revertir esta situación. Por ello, proponemos un Plan de Choque ambicioso y a la vez factible, que pondremos en marcha durante los primeros meses de Gobierno y desarrollaremos, con la participación de la ciudadanía, durante el primer año de mandato.

Lo que ahora presentamos son algunas líneas prioritarias que procuran situar la lucha contra la desigualdad, el desempleo y la mercantilización de la ciudad en el centro de las prioridades y de un nuevo contrato con la ciudadanía. En paralelo a este Plan de choque, Barcelona En Común lleva meses trabajando en un programa más amplio que pronto se abrirá a la participación y validación ciudadana.

Este plan se compromete con toda la población de la ciudad. Sin embargo, pretende priorizar las personas y barrios más vulnerables y despreciados, que son los que más sufren la crisis y los recortes, y que no han dejado de organizarse para hacer frente.

Estas medidas no salen de la nada. Forman parte de un proceso de elaboración y trabajo compartido con las diferentes entidades y plataformas vecinales y ciudadanas, así como con técnicos y colectivos profesionales de la ciudad y de Barcelona En Comú.

Muchas de las medidas que proponemos no tienen ningún costo. Exigen valentía política, sentido común y pueden aplicarse de manera inmediata.

Otros, requieren un desarrollo de corto y medio plazo y suponen una inversión aproximada de 160 millones de euros durante el último trimestre de 2015 y el primer semestre de 2016. Esta cifra representa una parte razonable de un Presupuesto municipal que gira en torno a los 2.370 millones de euros (380 de los cuales están destinados a inversiones).

Para ello proponemos auditar las cuentas municipales heredadas, recortar gastos, subvenciones y privilegios innecesarios, apostar por una fiscalidad social y ambientalmente justa e invertir las prioridades de inversiones del Gobierno de CiU.

Barcelona tiene suficientes recursos para hacer frente a las desigualdades para convertirse en una referencia de lo que significa vivir bien, en común, con respeto por los demás y por el entorno. Para aprovecharlos, hace falta un Gobierno valiente y creíble, capaz de hacer frente a los grupos de poder que anteponen sus intereses particulares a los de la mayoría y de hacer valer la inteligencia colectiva de la gente y de los barrios.

El Plan que proponemos está estructurado en torno a cuatro líneas de acción básicas: 1) crear empleo digno, diversificando el modelo productivo; 2) garantizar derechos sociales básicos; 3) revisar privatizaciones y proyectos contrarios al bien común; 4) auditar la institución y acabar con los privilegios.

Documento del Plan de Choque