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Presupuestos y nueva política en Barcelona

Para buena parte de las vecinas y vecinos de Barcelona hablar de los presupuestos del Ayuntamiento para el 2016 suena a una de esas conversaciones aburridas de las que cuesta ver cómo afecta al día a día. Suena a esas grandes cifras que los políticos utilizan para  defenderse o atacarse. Suena a que al final “no importa cuál sean los presupuestos, que yo seguiré igual”…

Lo que de manera simple llamamos “vieja política” usó ese alejamiento de la ciudadanía de los temas cruciales de la vida en común para poder hacer y deshacer sin tener que rendir cuentas a nadie. Pero, el cambio político e institucional que estamos viviendo, nos recuerda que algunas cosas sí que importan y que sí se pueden hacer de otra manera.
Los presupuestos de un Ayuntamiento son uno de los instrumentos que determinan las políticas que realmente podrán llevarse a la práctica, puesto que asignan cuánto dinero dedicaremos a tal cosa y cuánto dejaremos de dedicar a tal otra. Deben aprobarse por una mayoría de concejales en un plenario; y, en caso de que esto no fuese posible, se prorrogarían los presupuestos del año anterior. Si la cosa acaba así, el margen que queda para poder acometer cambios profundos y duraderos es escaso.


Desde que Barcelona en Común está en el gobierno municipal se ha iniciado un cambio de rumbo. Se están empezando a transformar algunas de las dinámicas de la ciudad y se han conseguido impulsar medidas para dar soluciones a los problemas de la gente común (p.ej. la modificación presupuestaria de 2015 que permitió destinar casi 100 millones de € a políticas sociales; el impulso de más de 2.000 nuevas viviendas públicas en alquiler; la aprobación de unas ordenanzas fiscales más equitativas; etc.).
La propuesta de presupuestos para el 2016 del gobierno municipal permitiría seguir y profundizar en esa línea y establecer nuevas prioridades:

  • Garantizar los derechos sociales (incrementando dichas políticas en más de 35M€): becas comedor; atención a gente mayor y teleasistencia; servicios de atención domiciliaria; etc. Así      como avanzar significativamente en el derecho a la vivienda (aumentando la  asignación a medidas relacionadas en más de 35 millones de €): subvenciones a alquileres y al IBI para evitar desalojos; compra de      viviendas a entidades financieras para alquiler social; desarrollo y aplicación del derecho de tanteo y retracto para incidir en el mercado de vivienda en áreas prioritarias; incremento de las ayudas a la      rehabilitación…
  • Incentivar la transformación del modelo económico (añadiendo 9 millones de € más); por citar sólo los proyectos más significativos: planes de ocupación; apoyo a la empresa y la economía social y cooperativa o redefinición del modelo turístico.
  • Promover una ciudad de barrios habitables y sostenibles; por ejemplo a través de importantes mejoras en iluminación, limpieza, saneamiento, recogida de residuos, etc. (casi 15 millones de € adicionales). O mejorando el transporte público (con un incremento de más de 20 millones de €): contribuyendo a la financiación del transporte metropolitano y ampliando el servicio de “bus de barri” los   fines de semana y festivos.
  • Transformar profundamente la participación ciudadana y la transparencia (más de 5 millones de € de incremento); y mejorar políticas como las de cultura o deportes para ampliar su accesibilidad al conjunto de la ciudadanía (incremento de más de 2 millones de €).
  • Aumentar el presupuesto gestionado directamente por los distritos (un 16%); pero además, aplicando criterios para revertir las desigualdades, incrementándose más la dotación en aquellos distritos más desfavorecidos (+19,8% en Horta-Guinardó; +25,7% en Nou Barris; +20,3% en Sant Andreu;+22,3% en Sant Martí; etc.).
  • Además; todas estas medidas se conseguirían manteniendo unas cuentas saneadas (un 15% de ahorro bruto respecto a los ingresos corrientes); reduciendo un -28,2% los gastos financieros (pago de intereses) y sin aumentar la deuda.

Pero probablemente, lo más importante de los presupuestos para 2016 de la ciudad de Barcelona es que evidencian la pugna entre una “vieja política” que se aferra a un modelo que naufraga y una “nueva política” que sólo podrá llegar a buen puerto si la ciudadanía sigue vigilante y empujando por el cambio.

Nos interesa a todos leer mejor las condiciones sociales en que vivimos y apostar por una nueva forma de hacer política que supere las “mayorías absolutas rodillo” (que permiten aprobar lo que sea sin consultar a nadie, lo que difícilmente volverá a darse en los próximos años); así como entretenerse en las lógicas de confrontación, de siglas e intereses partidistas. Proponemos poner en el centro de la política los problemas de la gente común y aquellas soluciones que más benefician a todas las personas al mismo tiempo, trabajando conjuntamente por objetivos concretos. La democracia que defendemos es ésta. Y en ella la transparencia y la información a la ciudadanía son una palanca fundamental, como ejemplifica el Plan de mejora de la transparencia presupuestaria, recientemente impulsado por el Ayuntamiento de Barcelona, que permite que la ciudadanía pueda conocer al detalle las cuentas municipales e incluso generar sus propios análisis.

No podemos seguir con una manera de hacer política en la que la labor de oposición se entiende como un combate de boxeo en el que poder asestar golpes “al contrincante”. Los problemas a resolver no son los de los partidos, sino los de la sociedad y las personas.
Ojalá que el debate en torno a los presupuestos que viviremos en las próximas semanas se centre en temas como garantizar el derecho a la vivienda, fomentar la ocupación de calidad o invertir más en los barrios más desfavorecidos… La gente común que hemos impulsado el actual cambio en Barcelona proponemos que sea así, y mostramos nuestro rechazo a actitudes que sólo persiguen el bloqueo y la confrontación. Queremos discutir sobre medidas concretas y alternativas que se proponen. Queremos aprobar unos presupuestos que busquen reforzar lo que tenemos en común: la ciudad y la vida de las personas. De hacerlo así creemos que todos y todas saldremos ganando…