Ciudad abierta y buen gobierno

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Desde que hemos llegado al Ayuntamiento nuestra prioridad ha sido incorporar la perspectiva de derechos como un elemento clave en la articulación del gobierno en general, de forma colectiva y transversal.

En materia de derechos, nos hemos centrado en la lucha contra la discriminación, para garantizar los derechos humanos, en el apoyo a diferentes colectivos que hasta ahora han sido criminalizados y en la oposición a leyes y normativas injustas a favor de la despenalización los encausados por la acción "Paremos el Parlamento" y la declaración de Barcelona ciudad libre de mordazas.
En la línea de prevenir violaciones de derechos humanos relacionadas con la diversidad, hemos hecho una apuesta por reforzar el discurso intercultural de la ciudad:

  • Potenciación y mejora de las experiencias del Programa BCN Intercultural.
  • Mejora de la Red Antirumores, con la inclusión de nuevas entidades.
  • Nuevos retos temáticos como la islamofobia o el antigitanismo en la oferta formativa de los agentes antirumores.
  • Participación diversa, en concreto con la juventud a través de un programa de jóvenes diversos y diversas referentes que justo ahora se inicia.

Hemos iniciado en nuestra lucha contra el racismo y la discriminación en la ciudad, poniendo en valor la diversidad cultural de Barcelona.

  • Implementación de la Estrategia Local del Pueblo Gitano, porque son prioritarios el empoderamiento y la visibilización de esta etnia.
  • Prioridades de trabajo del Consejo Municipal de Inmigración de Barcelona: lucha por la plena ciudadanía, entendida como la situación que da acceso pleno y sin discriminación a todos los derechos.

Hemos puesto en marcha todo un abanico de políticas de transparencia y buen gobierno:

  • Creación de la Oficina de Transparencia y Buenas Prácticas, con consejo asesor de transparencia y red de referentes anticorrupción.
  • El primer Código Ético del estado de obligado cumplimiento y con carácter punitivo para los altos cargos del Ayuntamiento y de los órganos municipales.
  • Antes de desarrollar estas iniciativas, sin embargo, había que limpiar. Por eso encentar el mandato pidiendo auditorías para conocer en detalle cómo se habían invertido los recursos públicos en el pasado:
  • Auditoría de las empresas públicas Barcelona Regional e Instituto Municipal de Informática, en las que tuvimos que intervenir a raíz de haber detectado determinadas anomalías.
  • Elaboración del mapa de externalizaciones de la contratación municipal, actualmente a disposición de la ciudadanía.

Una parte fundamental de nuestra labor ha sido la profundización en el derecho a la participación ciudadana para lograr políticas abiertas y hechas con sentido:

  • Plan Municipal muy arraigado en los distritos, en un proceso que ha apostado por poner la tecnología al servicio de los procesos democráticos que llevamos a cabo, vinculando participación online y participación presencial
  • Desarrollo de la plataforma Decidim.Barcelona por una democracia abierta y transparente.

Democracia cultural

Hemos avanzado hacia un modelo de democracia cultural. Porque el derecho a una vida digna incluye también el tiempo libre, la cultura, el deporte. Hay que garantizar el acceso a la cultura y protegerla como bien común.

  • Empoderamiento del tejido vivo y diverso de la cultura de proximidad, poniendo en el centro de nuestras políticas creadores de nuestra ciudad.
  • Regulación de la música en vivo a los pequeños y varios bares y locales que contribuyen a la difusión de la cultura a través de políticas de proximidad, velando por el descanso vecinal.
  • Debates y encuentros para una gestión cultural hecha entre todos los actores: artistas, entidades y asociaciones.
  • Apoyo a proyectos que acercan la cultura a las escuelas y en los equipamientos de proximidad, a través de la música, la imagen o las artes en vivo. Trabajar conjuntamente la cultura, la educación y el territorio para ganar la cultura de proximidad.

Hemos avanzado en la universalización del derecho al deporte, como semilla con la que construir vidas con dignidad, convivencia y respeto:

  • Promoción del deporte escolar, incrementando los recursos y aumentando las ayudas económicas
  • Implementación del sello de calidad en la práctica extraescolar.
  • Reflexión sobre el rol de la ciudad en relación con los eventos internacionales que pueda acoger.
  • Medida de gobierno para la promoción del atletismo.

Movimientos e instituciones. Un equilibrio delicado

El área de Derechos de Ciudadanía está en permanente contacto con los movimientos sociales y está formada por personas que provienen del mundo cooperativo y del activismo. Después de muchos años de lucha en la calle, hemos constatado las dificultades y, en ocasiones, las contradicciones de hacer política desde la institución. Supone un tiempo de adaptación al nuevo rol público, el respeto siempre del espacio, el papel y la autonomía de los movimientos, y aprendizaje de recibir las críticas de los compañeros de viaje.

Somos un gobierno en minoría y esto implica dos cosas: el enriquecimiento de tener que negociar con otras formaciones políticas; y, a la vez, la limitación de la acción de gobierno, que debe estar constantemente sometida a acuerdos. Por otra parte, si la complejidad de una institución como el Ayuntamiento, junto con sus procesos, y, sobre todo sus tiempos, a menudo lentos, ha sido un condicionante para trabajar que choca con el dinamismo de otros espacios de organización colectiva.
A pesar de la buena predisposición de todo el personal funcionario del Ayuntamiento de Barcelona, somos conscientes de que abrir la institución a un nuevo concepto de hacer política es un reto tan apasionante como costoso.

Ciudad comprometida, Ayuntamiento cómplice

Uno de los principales retos que debemos alcanzar en materia de derechos, es la reactivación de la Oficina por la No Discriminación (OND). La ciudadanía recuperará un referente claro al que podrá acudir ante situaciones de violencia institucional, de racismo y de discriminación y que promoverá la plena ciudadanía de todos los vecinos y todas las vecinas de la ciudad.

Tampoco nos vamos a quedar de brazos cruzados ante los discursos del odio que se dirigen contra las personas musulmanas y otros colectivos estigmatizados y vulnerabilizados. Desarrollaremos un plan integral contra la islamofobia para otorgar a nuestros vecinos y nuestras vecinas el derecho de no ser discriminadas.
Pero queremos ir más allá. Y para ello necesitamos, también, la complicidad y la ayuda de todos los trabajadores y todas las trabajadoras municipales, también de los y las agentes de la Guardia Urbana. Por eso estamos empezando a preparar un programa de capacitación de agentes en interculturalidad, diversidad cultural y derechos humanos.
La administración municipal está y debe estar al servicio de la ciudadanía, no al revés. Estamos estudiando varias medidas para agilizar los trámites que la ciudadanía necesita para gestionar sus intereses, promoviendo la utilización de canales telemáticos y telefónicos para evitar desplazamientos.