Dilluns, 2 agost, 2021

¿Cómo se mide la solvencia financiera de un Ayuntamiento?

La solvencia de un Ayuntamiento se mide por el porcentaje de ingresos corrientes que se necesitan para devolver su deuda. De todos los Ajuntaments de Catalunya, Barcelona es el segundo que menos ingresos necesita para pagar su deuda, sólo el 28,7%

Recientemente el Ministerio de Hacienda daba a conocer los datos de endeudamiento de los municipios. Barcelona con más de un millón y medio de habitantes tiene una deuda mayor que Lleida o Tarragona con 130.000 habitantes cada una. También Londres tiene más deuda que Manchester, y París tiene una deuda mayor que el de Lyon. Asimismo Estados Unidos tiene una deuda mayor que Uruguay o que Andorra. Ahora bien, ¿esto quiere decir que Lleida o Tarragona tienen unas finanzas más solventes que Barcelona o que París y Londres sean municipios cerca de la quiebra? No necesariamente.

Para valorar correctamente la situación financiera de cualquier administración es importante conocer no sólo su deuda, sino también sus ingresos. Seguro que cuando solicita un préstamo al banco para comprar un coche o una hipoteca para una casa lo primero que le han pedido son sus ingresos, ¿verdad? Pues con las administraciones pasa lo mismo. Cuanto más ingresos tienen más fácil les será devolver la deuda. La solvencia de un Ayuntamiento se mide por el porcentaje de ingresos corrientes que se necesitan para devolver su deuda. De todos los Ayuntamientos de Catalunya, Barcelona es el segundo que menos ingresos necesita para pagar su deuda, sólo el 28,7%. En cambio, Lleida, Reus, Igualada y Mataró son menos solventes, ya que necesitan más del 70% de sus ingresos corrientes para poder devolver la deuda.

Otro dato importante es saber cuántos habitantes tiene su población. Cuanto más habitantes tenga más posibilidades tiene esta población de devolver la deuda. Así, si hacemos esta comparativa veremos que Barcelona tiene una deuda de 481 euros por cada habitante, mientras que en Lleida la deuda por habitante es de 956 euros, y en Tarragona de 872 euros. Con estos datos podemos decir que Barcelona tiene menos de la mitad de la deuda por habitante que Lleida y casi la mitad que Tarragona.

Esta comparativa permite valorar mejor la deuda de cada municipio o de cada país y entender mejor porque Londres con una deuda de 2.400 millones de euros, no está peor que Lleida a pesar de tener una deuda 18 veces mayor. Igualmente, está claro que Barcelona, ​​a pesar de tener una deuda 6 veces mayor que el de Lleida o Tarragona, tiene unas finanzas mucho más saneadas y, por ello, las agencias de rating le dan la mejor calificación posible.

Otro aspecto que también es importante a tener en cuenta para conocer la gestión financiera de un gobierno no es quedarse con una foto de un momento determinado sino ver cómo han evolucionado las cifras durante los años que lleva al gobierno. Así, podría ser el caso de que Barcelona, ​​a pesar de estar muy saneada, podría estar sufriendo un gobierno que poco a poco fuese erosionando esta solvencia. Vemos los datos. El mandato del anterior alcalde, Xavier Trias, terminó con 972 millones de euros de deuda, muchos más también que Lleida y Tarragona, pero también 172 millones más que la deuda de 800 millones actual. En este sentido, la gestión desde que Ada Colau es alcaldesa ha supuesto una reducción de la deuda en un 18%, un dato bastante buena, sobre todo si tenemos en cuenta que acabamos de pasar una de las crisis sanitarias y económicas más grandes de la historia.

Pero quizás hay truco. Quizás estos buenos datos de solvencia los han conseguido los Comunes a costa de recortes. Debe ser eso. ¿O no? Comparemos los datos. En 2014, el último presupuesto antes de la elección de la alcaldesa, el gasto del Ajuntament fue de 2.588 millones de euros con un gasto social de 228 millones. En cambio, seis años más tarde, el año de la crisis, el gasto total fue de 2.811 millones y el gasto social de 374 millones. Es decir, no sólo no se han producido recortes, ni siquiera en un momento de crisis como nos explicaron que era inevitable en la crisis anterior, sino que el gasto ha crecido en un 8,6% y 223 millones de euros y el gasto social un 64% y 146 millones de euros. Por lo tanto, sí, realmente es posible incrementar los servicios para las personas y al mismo tiempo mantener la solvencia.

Por cierto, toda esta información, toda, se encuentra disponible en la página web del Ajuntament. En este nivel de detalle no había estado nunca antes ni tampoco, desafortunadamente, la tienen todavía la mayoría de los ayuntamientos. Les animamos que la incorporen en breve.