Dilluns, 8 març, 2021

8M: Ciudades unidas por la igualdad de género

La pandemia mundial de COVID-19 tiene ya más de un año y nuestras ciudades permanecen en primera línea de la respuesta de emergencia, trabajando para salvar vidas y proteger los medios de subsistencia en todo el mundo. Pero bajo los números reportados en cada noticia -los casos contraídos, los seres queridos perdidos-, subyace una crisis económica y social sin precedentes. Su impacto es amplio y profundo, y el peso recae desproporcionadamente sobre las espaldas de mujeres y niñas.

Cada día tenemos la responsabilidad, como alcaldes y alcaldesas, como ciudadanas y ciudadanos del mundo, de tomar medidas claras y concretas para acabar con las desigualdades largamente soportadas por mujeres, niñas y otras. Pero en el Día Internacional de la Mujer, tenemos que redoblar nuestros esfuerzos. Y en nuestras ciudades, lo estamos haciendo.

Desde el punto de vista geográfico, cultural e histórico, nuestras ciudades (Barcelona, Freetown, Londres, Los Ángeles, Ciudad de México y Tokio) no podrían ser más diferentes. Aun así, nuestros valores son compartidos, nuestros desafíos cruzan fronteras y nuestros ideales comunes nos obligan a llevar a todas partes el trabajo que se desarrolla desde los gobiernos locales y forjar la primera red mundial dirigida por ciudades centrada en compartir qué podemos hacer para avanzar hacia la equidad de género.

Como miembros fundadoras de CHANGE, el Centro y Red de Ciudades para la Equidad de Género, las ciudades estamos unidas una nueva coalición que entiende una verdad fundamental: alcanzar la equidad de género requiere que vayamos más allá de los resultados injustos para las mujeres y niñas de todos los orígenes, y es necesario abordar los problemas sistémicos que perpetúan la discriminación y la desigualdad de género.

La pandemia ha puesto al descubierto estas desigualdades y ha ampliado la brecha de género en todo el mundo. En Inglaterra, las madres trabajadoras tienen un 47% más de probabilidades de haber perdido o renunciado a sus trabajos como resultado de la pandemia que los padres trabajadores. La economía estadounidense perdió un total de 140.000 empleos en diciembre de 2020: las mujeres perdieron 156.000 puestos de trabajo mientras los hombres ganaron 16.000. Las mujeres de Barcelona declaran que trabajan más horas que antes de la pandemia. Al mismo tiempo, los estudios muestran que durante el confinamiento las mujeres en España también vieron cómo la carga de trabajo que ya llevaban en sus hogares aumentaba a tasas superiores a las de los hombres, tanto en lo que respecta a las tareas del hogar como al cuidado de los niños, con la única excepción de salir a hacer la compra.

En Japón, las industrias de alimentos y bebidas, turismo y servicios siempre han tenido una alta proporción de mujeres trabajadoras, alrededor del 64% en 2019. Estas industrias se han visto especialmente afectadas por la COVID-19, lo que ha tenido un efecto grave en el empleo de las mujeres. En 2020, el número total de mujeres ocupadas se redujo un 8,5% con respecto al año anterior.

Los datos mundiales publicados por ONU Mujeres advierten que el aumento de la carga de cuidados que enfrentan las mujeres en todo el mundo no solo podría acabar con 25 años de progreso en la igualdad de género sino que plantea un riesgo real de "volver a los estereotipos de género de la década de 1950".

Los detalles y las estadísticas pueden diferir de una ciudad a otra, o incluso de un país a otro, pero la historia es esencialmente la misma. Las mujeres tienen más probabilidades de perder sus trabajos, al mismo tiempo que realizan trabajos no remunerados en mayor medida, asumen una responsabilidad desproporcionada del cuidado de los niños y experimentan un mayor riesgo de violencia de género.

CHANGE fue lanzada oficialmente en noviembre de 2020, en medio de la pandemia, porque sabemos que estas desigualdades no son inevitables. Ya estábamos luchando para avanzar en estos temas antes de que estallara la crisis, pero la COVID-19 ha puesto aún más de relieve la necesidad de colaboración y la urgencia de la acción. Como líderes locales, decidimos que ya era hora de compartir entre nosotras lo que funciona y de hacer cambios que aborden las causas fundamentales de las injusticias del sistema, no solo los síntomas.

Cada una de nuestras ciudades está trabajando para asegurar que la equidad de género no sea un programa más sino que se convierta en una forma de mirar todo lo que hacemos.

En Londres, hemos defendido la rendición anual de cuentas sobre la brecha salarial de género en el Ayuntamiento, que ahora es efectivamente cero, además de establecer disposiciones para la licencia parental compartida, ofreciendo a las nuevas madres un mayor abanico de opciones. En Los Ángeles, las y los líderes están trabajando con la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW) para lanzar un segundo Informe sobre la Condición Jurídica y Social de las Mujeres y las Niñas, con una sección completa dedicada al impacto de la COVID-19 en las mujeres a nivel laboral, de seguridad económica y de oportunidades.

Barcelona ha sido pionera en una iniciativa para mejorar la vida de las madres solteras, al tiempo que ayuda a las unidades familiares que experimentan adversidades como enfermedades o ingresos bajos. El programa Concilia proporciona espacios de cuidado infantil, apoya el bienestar mental de las madres y facilita su participación en cursos de formación, así como su regreso al trabajo.

Freetown está decidida a crear oportunidades para que las mujeres de bajos ingresos mejoren sus vidas. A través de su iniciativa de agricultura urbana, la ciudad está proporcionando herramientas y capacitación a los hogares encabezados por mujeres para sembrar una variedad de cultivos, brindándoles un mejor acceso a los alimentos durante todo el año e ingresos adicionales por la venta de los excedentes.

Tokio ha formulado una visión estratégica de la igualdad de género para el futuro de la ciudad en la década de 2040. Tiene como objetivo eliminar totalmente la brecha salarial de género y busca la creación de una sociedad en la que los hombres asuman las tareas del hogar y la crianza de los hijos como algo natural.

Los ejemplos podrían seguir y la causa nunca ha sido más importante. Durante demasiado tiempo, la lucha por la equidad de género ha sido una carga adicional para las mujeres. Sin embargo, no es responsabilidad de un solo grupo liderar esta batalla contra la injusticia. Es también nuestra, como ciudades y como sociedad. Porque sabemos que cuando las mujeres tienen éxito, sus comunidades tienen éxito y sus entornos se ven favorecidos. Como dijo Malala Yousafzai: "No todos podemos tener éxito cuando la mitad de la humanidad está siendo retenida".

A través de CHANGE y en nuestras propias ciudades, continuaremos luchando para garantizar que las décadas de progreso hacia la equidad de género no se pierdan en un solo año. En este Día Internacional de la Mujer, hacemos un llamamiento a todas y todos para que pongan la equidad de género en el centro de su trabajo. Es nuestra responsabilidad sanar y reconstruir un mundo que nunca deje atrás a mujeres, a niñas, ni a nadie.

 

Article conjunt d'Ada Colau, alcaldessa de Barcelona; Yvonne Aki-Sawyerr, alcaldessa de Freetown; Sadiq Khan, alcalde de Londres; Eric Garcetti, alcalde de Los Ángeles; Claudia Sheinbaum, cap de govern de Ciutat de Mèxic; i Koike Yuriko, governadora de Tòquio.