Barcelona en Comú condena la espiral de violencia en Colombia

Desde Barcelona En Comú expresamos nuestra solidaridad con la sociedad colombiana ante la brutal represión policial y militar que está sufriendo y frente a la espiral de violencia que azota la población y los movimientos sociales. 

A raíz de la propuesta de reforma tributaria del gobierno de Iván Duque, el 28 de abril inician protestas en varias ciudades del país. La ONG Temblores denuncia una alarmante violencia por parte de las fuerzas de seguridad como respuesta a las protestas y reporta, a día de hoy, 222 víctimas civiles de violencia física, 37 homicidios, incluyendo menores de edad, 22 víctimas de agresiones oculares y 10 víctimas de violencia sexual.   

El país vive además una situación de violencia estructural donde el gobierno no cumple con el Acuerdo de Paz y no protege a las poblaciones afectadas. Representantes sociales, defensores del medio ambiente, de la libertad de género y de derechos humanos  siguen sufriendo una situación grave de violencia: a lo largo del 2020, la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos en Colombia documenta 76 masacres, en las que 292 personas fueron asesinadas. Además, desde la firma del acuerdo de paz en noviembre de 2016, la Misión de Verificación de la ONU en Colombia ha documentado 248 asesinatos de excombatientes de las FARC.

El asesinato selectivo de líderes sociales se presenta en zonas donde existen intereses de empresas nacionales y extranjeras, que buscan explotar económicamente recursos naturales creando cultivos de uso ilícito y corredores del narcotráfico. Además, grupos paramilitares han asesinado a políticos con ideas progresistas y líderes políticos y sociales han sido declarados objetivo militar por dichos grupos. 

Hacemos un llamamiento al cese inmediato de la acción represiva del Estado y de la violencia policial y militar. Nos sumamos a la exigencia al gobierno colombiano de que respete y proteja a la sociedad civil, los movimientos sociales, y los defensores de derechos humanos y ambientales. Reclamamos también que se garantice el derecho de protesta y manifestación de la población colombiana, que se impulse el diálogo social y se escuchen las demandas del Comité Nacional de Paro. Exigimos al gobierno colombiano una actitud responsable frente a los grupos criminales, tal como el cumplimiento riguroso del acuerdo de paz con la extinta guerrilla de las FARC. Condenamos cualquier tipo de violencia y reclamamos que se cumplan los tratados internacionales de Derechos Humanos.