Las ciudades se erigen como espacios de convivencia y abiertas a la diversidad para frenar a la extrema derecha

El discurso de odio y exclusión que alimenta la extrema derecha, se puede combatir con con el trabajo en red entre ciudades para erigir a éstas como espacios abiertos a la diversidad y de convivencia. Esta es la conclusión principal del sexto y último debate en el ciclo Del Barrio a Europa organizado por Barcelona En Comú que se celebró en el barrio de Sarrià y que, en esta ocasión, el tema se ha centrado en las capacidades de las ciudades para frenar la extrema derecha.

“En una ciudad como Barcelona no podemos pensar en clave de un ‘nosotros’ excluyente sino diverso e intercultural”, ha manifestado Laura Pérez, regidora de Relaciones Internacionales del Ayuntamiento de Barcelona, quien ha añadido: “Es imprescindible el trabajo en red entre ciudades para enfrentar a los estados-nación cuando expulsan a las personas refugiadas”.

Por su parte, Giuseppe Grezzi, concejal del Ayuntamiento de Valencia también destacó el papel de las ciudades para frenar los discursos de odio. "Es importantísimo que las ciudades que priorizamos la vida y rescatamos personas, nos unamos para frenar a la extrema derecha y combatir prejuicios, rumores y bulos", ha dicho el edil de Compromís, quien también ha subrayado que “las sociedades cuanto más diversas, más ricas seremos”.

Sobre el papel de Europa en la gestión de las políticas humanitarias, el eurodiputado Miguel Urban ha manifestado que “no vivimos una crisis de refugio, vivimos una crisis política de derechos. ¿Quién tiene derecho a tener derechos? Estamos viendo que las instituciones nos dicen que los inmigrantes y los refugiados no. Hay que parar esta dinámica de expulsión”. Urban ha insistido que las políticas de austeridad de la UE, “causan un imaginario de escasez que fomentan el auge de la extrema derecha”.

"No hay que pedir a Europa, hay que empezar a desobedecer para construir, apostando por políticas que defiendan la vida y iniciativas como Open Arms o la presión que se ha ejercido con el Aquarius" ha añadido el diputado.

Finalmente Iolanda Maurici, activista de Unitat Contra el Feixisme i el Racisme (UCFR), ha asegurado que "al racismo hay que plantarles cara de forma unitaria. Nos preocupa mucho el racismo institucional, el ejemplo más claro es el drama de refugiados que está sucediendo en el Mediterráneo. Esto se ha planificado desde algunas instituciones".

Del Barrio a Europa, en seis debates

Con el objetivo de promover la reflexión sobre la dimensión europea de los grandes retos de nuestras ciudades y del municipalismo, Barcelona En Comú ha organizado seis encuentros sobre las principales batallas municipalistas para pensar colectivamente cómo incidir en el ámbito europeo para mejorar la vida en nuestros barrios, y cómo tejer alianzas que nos permitan conseguir cambios globales. Estos encuentros han servido para abordar desafíos comunes como la gestión democrática de la energía y el agua; la radicalidad democrática y la lucha contra la corrupción; la calidad del aire y el transporte público; la economía por el bien común; y el último sobre cómo frenar la extrema derecha.

En estos debates han participado concejales y concejalas de ciudades del cambio (Palma, Pamplona, Oviedo, Santiago de Compostela, Madrid y Valencia); así como eurodiputados y activistas de organizaciones sociales expertan en los temas que se han abordado en cada una de las jornadas. Tras cada encuentro, se ha celebrado un taller interno para trabajar un documento de propuestas en base a los temas de cada debate. El resultado de estos talleres se presentará en otoño en un encuentro en Bruselas el día 16 de octubre, co-organizado con Corporate Europe Observatory y TNI, y en las jornadas del Municilab en Barcelona del 26-28 de octubre.